CEAMSE: el monstruo de la basura

Vivir en Riesgo

Por: Adelaida Matos

Los recursos naturales de la zona de Ensenada peligran día a día debido a la acumulación de desechos provocada por la presencia del basural. La Asamblea “No+CEAMSE” reclama por el mejoramiento del estado del ambiente de la zona, sin embargo, pese a los casos de problemas de salud y las reiteradas demandas judiciales, la empresa desconoce los convenios y obligaciones que contrajo con la justicia.

«Nuestra salud no se negocia», ese es el lema que aparece en los panfletos que reparten los vecinos autoconvocados de la Asamblea “No + CEAMSE” y en los afiches que hay pegados en las paredes de Punta Lara. El reclamo tiene motivos simples y los vecinos lo explican sencillamente: «queremos que cierre el relleno»

Punta Lara pertenece al partido de Ensenada y se encuentra a una hora de recorrido desde el centro de La Plata. En uno de los terrenos cercanos al Arroyo El Gato, se perciben a distancia las altas montañas que pueblan el lugar. Desde esta perspectiva no parecen montículos de desechos, están «prolijamente tapados», según me cuenta Roberto, un vecino de la zona.

Es una franja de territorio parquizada, donde abunda el color verde. Sin embargo un olor nauseabundo en el aire permite identificar que no todo es tan bello y saludable como parece.

Un gran grupo de pájaros rodea la zona del basural como formando una medada oscura que deja el cielo casi gris, el aire también está cerrado y el olor se intensifica a medida que se reduce la distancia con el relleno.

Las montañas que hay en el lugar conforman un grupo de cuatro que fácilmente superan los 20 metros de altura. Como contó Ana María Zanoni, la presidenta del Centro Vecinal Punta Lara: «hace cuatro años y medio los vecinos despertamos y vimos el basural»

La zona está poblada de ratas y moscas, una fauna poco común y copiosa que ya los vecinos han acuñado como autóctona, sin embargo no dudan en reclamar que esta situación «es grave» y que debe resolverse de inmediato.

La CEAMSE, Coordinación Ecológica Área Metropolitana Sociedad Anónima, opera en el lugar desde hace más de 20 años, y desde entonces es una especie de entidad anónima a la que los vecinos golpean las puertas pidiendo respuestas, que finalmente escasean o son nulas.

Según el último convenio firmado entre las ONG’s querellantes y la empresa, el relleno sanitario debió cerrarse el pasado cinco de diciembre, pese a esto el retiro de los residuos y el saneamiento del lugar parece una posibilidad demasiado lejana para los vecinos al examinar su realidad.

Zanoni no se desanima y comenta que «nosotros creemos que si no hay solución seguiremos protestando en la puerta de la CEAMSE como venimos haciendo hasta ahora».

Los vecinos admiten que se trata de una problemática que afecta a todos los habitantes de la zona: «La contaminación no es local, es regional», se puede leer en algunos folletos que los asambleístas reparten.

Además, se sabe que la toma de agua que abastece a Ensenada, La Plata y Berisso está a menos de 1000 metros de la desembocadura del Arroyo El Gato donde son arrojados los líquidos lixiviados que se generan en el relleno. Hay plomo y cadmio en el agua y el aire está viciado con olor a podrido.

En este panorama, cabe resaltar que la concepción que tiene Marta, una habitante de la zona, acerca de la vida en Punta Lara, no está nada alejada de la realidad, ella lo llama: «Vivir en riesgo». Se ríe un tanto melancólica y recuerda aquellas épocas en que la costanera de Punta Lara era un balneario muy frecuentado. «Daba gusto ver como la gente se bañaba en el río», concluye.

Marta también cuenta el caso del hijo de su vecina Laura. El niño de apenas cuatro años contrajo Lupus hace unos meses y, según dice: «La mamá ni le daba bola a lo del relleno, en estos momentos se metió en la Asamblea. El dolor la movió a unirse a la protesta»

Esta tarea diaria de habitar suelos contaminados, espacios afectados por residuos ya hechos terreno por el paso del tiempo, o con basurales como vecinos, con cursos de agua que sufren las consecuencias de la contaminación de esos desechos que se han arrojado indiscriminadamente, se convierte en tarea de riesgo. Un servicio público, como debería ser el tratamiento de la basura, es tomado como un negocio en el que nada cuentan los intereses del bien común.

Como contrapartida, los vecinos se siguen organizando y reclaman una mejor calidad de vida. Proponen un tratamiento de reciclado para la basura y piden a gritos «la disolución definitiva de la CEAMSE»

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