Polémica por la instalación de una planta de explosivos en Salta

Una industria peligrosa marca ACME

Desde hace más de un año, pobladores de la localidad salteña de El Galpón, se oponen a la instalación de una fábrica de nitrato de amonio, una sustancia que se utiliza como materia prima para fabricar explosivos para megaminería. Se trata de una planta obsoleta, propiedad de la multinacional Austin Powder S. A.,  que pretende comenzar a operar con un informe de impacto ambiental plagado de irregularidades, vulnerando leyes y respondiendo con violencia hacia quienes cuestionan el emprendimiento.

Por Florencia Yanniello

El Galpón es una localidad del departamento de Metán, en sur de Salta; es una zona agrícola-ganadera, ubicada sobre el Valle de Metán y atravesada por el Río Juramento. En ese pequeño pueblo de ocho mil habitantes, la empresa multinacional de capitales norteamericanos Austin Powder SA. pretende instalar una fábrica de nitrato de amonio, una sal usada para la producción de fertilizantes y de ANFO, un explosivo de alto orden, muy utilizado por las empresas mineras y de demolición, que además es la sustancia que ha provocado los mayores actos de terrorismo en el mundo, entre ellos el de la AMIA (Asociación Mutual Israelita Argentina).

El Ministerio de Industria de la Nación, indicó que Austin Powder es una compañía de capitales estadounidenses, con sede en 16 países -ocho en Europa y ocho en América- y provee servicios y productos para la minería, canteras, construcción y exploración sísmica. Austin Powder Argentina produce una línea completa de explosivos industriales, accesorios y servicios de voladura. Entre sus principales clientes se encuentran las mineras Cerro Vanguardia, Mina Pirquitas, Oroplata,  Aguilar; las canteras Cefas, Piedra Grande, La Preferida de Olavarría y Piatti; las cementeras Loma Negra, Avellaneda y Juan Minetti; y las constructoras Techint y JCR, entre otros.

La empresa está presente en la Argentina desde 1959 –en Rafaela, Santa Fe- y en el 2011, inauguró una fábrica en la localidad santafecina de Bella Vista, dedicada a la producción de detonadores. Desde el año 2009,  bajo el nombre Nitratos Austin S.A., la corporación intenta llevar a cabo el proyecto de construcción y puesta en marcha de la planta de nitrato de amonio en el departamento salteño de Metán.

Hace más de un año que los pobladores de El Galpón y alrededores se organizaron para resistir la instalación de la planta, denunciando que esta industria representa un peligro latente para toda la región. Olga Fernández, ingeniera e integrante de los Autoconvocados de la Cuenca de Río Juramento, cuenta que la empresa quiere instalarse de manera irregular y que va a producir nitrato de amonio destinado a fertilizantes un 15 %, y a minería un 85 %. Explica además, que el nitrato de amonio “viajaría desde la localidad de El Galpón -en donde se quiere instalar la planta- hasta la ciudad de Rafaela, Santa Fe, en donde se combinaría con derivados del petróleo para producir el ANFO, que luego sería trasladado hacia distintas partes del país”.

fuera austin

Una bomba de tiempo

El reclamo de los autoconvocados tiene varias aristas; en primer lugar, se trata de una planta que ya funcionaba en Canadá en la década del ‘50, por lo tanto tiene más de medio siglo de antigüedad y según denuncian los vecinos y especialistas en el tema es obsoleta e insegura. Un antecedente inmediato sobre la inseguridad de estas plantas es el de Texas, Estados Unidos, en donde el 17 de abril de este año explotó una planta de nitrato de amonio, que se utilizaba para la fabricación de fertilizantes, provocando la muerte de al menos 35 personas y más de 200 heridos.

“La planta que explotó en Texas era mucho más moderna y de una envergadura diez veces menor en capacidad de lo que pretende ser la  planta de Austin Powder. De todas formas hubo una gran cantidad de víctimas y daños materiales y por eso nuestra desconfianza hacia una planta aún más antigua”, manifiesta Olga Fernández. En este sentido, agrega que Salta es una “zona sísmica grado 3”, por lo que existen  posibilidades de fisuras naturales. “Tenemos a sólo 10 kilómetros el dique El Tunal, por lo tanto, de haber una explosión en esta planta repercutiría directamente a través del suelo en los paredones de este dique provocando su colapso”, explica.

Por otro lado, el riesgo de la instalación de la planta en esa zona tiene que ver con la circulación de los camiones que transportarían el nitrato de amonio por la ruta. “Circularía un camión cada dos horas, durante 50 años. Es una ruta transitada por animales, llena de baches, es un peligro para todas la poblaciones desde Metán, hasta Rafaela, Santa Fe, en donde se fabrican los explosivos”, señala Fernández y agrega: “No hay beneficio para las comunidades, al contrario, sabemos que son explosivos que van a volar la cordillera y luego a contaminar las aguas que vuelven a nuestros ríos, es un circulo vicioso”.

El polémico informe de impacto ambiental

Los Autoconvocados del Río Juramento denuncian que existen numerosas irregularidades en el estudio de impacto ambiental. “Este emprendimiento tiene muchas oscuridades en su aprobación; pareciera que lo han aprobado con anteojos negros. Además la misma ingeniera que hizo el estudio de impacto ambiental de esta empresa, Laura Ríos, es la misma que días después fue nombrada por el gobernador Juan Manuel Urtubey, como Directora de Industria de la provincia”, señala Olga Fernández y agrega: “no hay ni siquiera un geólogo que haya hecho un estudio hidrogeológico”.

La ingeniera Ríos, que realizó el estudio de impacto ambiental, fue nombrada en diciembre del 2011 Directora General de Industria, dependiente de la Secretaria de Industria, Comercio y Financiamiento de la Provincia de Salta. En este sentido, Olga Fernández manifiesta: “En el estudio de impacto ambiental aceptan que la planta generará contaminación del aire, sobre la flora y la fauna, lo dice la misma empresa”.

Además, Fernández explica que en el informe se determina el uso de filtros biológicos para disminuir las emanaciones de amoníaco, pero esos filtros son en base a nitrobacterias, que actúan hasta los 38º y si la temperatura es mayor se inactivan. “Nuestra zona es muy calurosa, por lo tanto tenemos muchos días del año superamos los 38º y el amoníaco se liberaría de todas formas”, indica.

¿Inversiones millonarias? 

Según denuncian los Autoconovocados del Río Juramento, en la audiencia pública la compañía no fue precisa ni en la cantidad de agua que precisaría para funcionar, ni en la cantidad de recursos humanos que emplearía. “Exageraron muchísimo, dijeron que se iban a generar 700 puestos de trabajo, cuando en el informe de impacto ambiental dice que serán 120, de los cuales 30 son foráneos. Y aunque fueran 3.000 puestos de trabajo, vemos que el beneficio es nulo comparado al daño que representa en nuestra zona”, agrega Fernández.

Los abogados de la asamblea realizaron presentaciones judiciales para evitar que se le adjudicaran los recursos hídricos de la provincia a Austin Powder. “Estamos en emergencia hídrica; tenemos pobladores que son pequeños y medianos productores a quienes desde hace décadas se les viene negando el agua, por lo tanto no pueden producir, y se le pretende otorgar a esta industria, que además en la audiencia pública pidió 25 litros por segundo de agua y luego en Recursos Hídricos de la Provincia ha pedido 60”, aclara la ingeniera Fernández.

En enero de este año, en la página web de la Secretaría de Comunicación Pública de Presidencia de la Nación, se informaba que La empresa Austin Powder le anunció a la Ministra de Industria, Débora Giorgi que invertiría 612 millones de pesos en la planta. “Nos dicen que estamos frenando una industria millonaria para nuestra región, cuando de millonaria no tiene nada, porque en el informe dicen que la inversión es del 12.000 pesos, que es el mínimo para una sociedad anónima. Esta empresa viene con su chatarra dudosa y con un capital de 12.000 pesos”, denuncia Fernández y agrega: ““El gobierno dice que por ponernos una industria de explosivos va a darle desarrollo  a una región agrícola ganadera, y nosotros creemos que es desacertado, esta industria no desarrolla la zona, al contrario, la desvaloriza porque nadie querrá invertir en una industria alimentaria en las cercanías de esta planta, cuando sabemos que han tenido numerosas explosiones en las últimas décadas”.

El Tranquerazo 

“El Gobierno Provincial está completamente cerrado a escucharnos, no nos dan audiencias los funcionarios, ya hemos hecho varias manifestaciones al centro de la ciudad de Salta, cortes en la ruta 34 y en la ruta 16 y cómo última medida estamos cortando la tranquera en la ruta 16 en el kilómetro 653, en la finca donde pretende instalarse la industria”, expresa Olga Fernandez, haciendo referencia al llamado “Tranquerazo”, mediante el cual los vecinos impidieron la entrada de los camiones de la Austin Powder manifestando que la empresa no cuenta con una habilitación oficial para comenzar los trabajos.

“Hicimos el tranquerazo porque los camiones están empezando a trabajar cuando todavía no se les concedió el agua, es decir, no tienen la aprobación definitiva”, agrega. Sin embargo, hace 15 días la Policía provincial se acercó al corte para proteger a los choferes de la empresa y permitirles la entrada. El corte continuó aunque de manera simbólica.

Según denuncian los Autoconvocados, como la compañía no tiene una habilitación oficial aún, los trabajadores ingresan a través del portón una propiedad privada. “Han cortado tres veces el candado  y el alambrado de la propiedad, tenemos fotos y estuvo el Juez de Paz como testigo, hemos presentado esto a la Fiscalía de Metán y el Fiscal ha desestimado nuestras denuncias”, señala Fernández.

El 13 de julio el Juez de Metán Sebastián Fucho ordenó el cese de la protesta de los vecinos de El Galpón, aludiendo que “la lucha por el medio ambiente que dicen realizar los denunciados, deberá hacerse dentro de un marco de legalidad adecuado y preexistente”. Además, la policía provincial detuvo en esa semana a cinco asambleístas: tres vecinos en un operativo policial en El tranquerazo sobre la ruta 16 y otros dos, los hermanos Viviana y Sebastián Valdez, dueños de una finca lindante con la propiedad en donde se instalará la planta.

Los hermanos Valdez denunciaron a la empresa por usurpación a la propiedad privada, ya que atravesaron su campo con una camioneta y una topadora y dañaron tranqueras y alambrados. Intentaron tomar fotografías para contribuir a la denuncia, pero paradójicamente la policía los detuvo a ellos por una acusación de la empresa por presuntas amenazas. Los detenidos fueron indagados por los fiscales y puestos  en libertad a las horas. Una muchedumbre de vecinos y representantes de las organizaciones los recibieron manifestando su  solidaridad al grito de “¡Paso, paso, paso, se viene El Tranquerazo!”.

Tras la liberación de los vecinos, los Autoconvocados difundieron un documento en el que manifestaron su repudio al gobierno de la provincia de Salta y de la Nación y a la empresa Austin Powder, “la cual, desde que llegó a El Galpón, no hace otra cosa que  mentir, sobornar y provocar la desarticulación comunitaria y social de pueblos enteros”.

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